JOSE HORACIO ZULUAGA SOTO

Padre abriste tus ojos a un mundo desconocido, he inexplicable para nosotros, pero te fuiste a reunirte con nuestra madre, a ese lugar que es el cielo donde todos los buenos descansan, ya que triste y solitaria quedo nuestra casa.
Gracias papá por todos esos buenos momentos que nos regalaste y por todas las buenas enseñanzas que nos dejaste, tus 11 hijos, tus 25 nietos y sus dos tataranietos. Unidos en un haz de corazones, te enviamos muchas oraciones y esperamos que desde el cielo nos sigas guiando en nuestros caminos, la vida se esfuma y solo quedan los buenos recuerdos.
Expresamos lo más sinceros agradecimientos a todas aquellas personas que de una u otra forma nos acompañaron en los momentos de dolor.
Su familia