MANUEL TIBERIO GIRALDO LOPEZ

Padre adorado nos dejaste un vacío muy grande, padre no fuiste perfecto pero como dice la palabra de DIOS, ¨quién no tenga pecados que tire la primera piedra,¨ padre nos enseñaste a ser honrados y trabajadores, a conseguir el pan de cada día, como también nos enseñaste a estar en la santa misa todos los domingos.
Padre te recordaremos como ese guerrero que fuiste hasta la muerte, e igual que con paciencia como soportaste la enfermedad nos demostraste que eras más fuerte de lo que pensábamos, te recordaremos con orgullo por siempre.
Damos gracias a todas las personas que nos acompañaron en los momentos tristes de la enfermedad y muerte de nuestro, esposo, padre y abuelo.